¿Innovación o Disrupción? ¿Significa lo mismo?

2018-11-05

Diferenciemos entre innovación y disrupción

El panorama de la innovación en las empresas ha dado un giro de 180 grados. Y me explico: es evidente que la ya manida 'Transformación Digital' ha cambiado mucho los actuales modelos de negocio corporativos. La palabra transformación nos indica que debemos cambiar de manera radical, debemos hacer las cosas de una manera totalmente diferente. Como decía Einstein, “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Relacionado con esto, hay dos palabras de moda que hoy en día se usan mucho en estos ambientes corporativos y se están usando de manera intercambiable y que, a mi entender, no son lo mismo: innovación y disrupción.

Hoy en día, no todo es innovación y mucho menos disrupción. Veamos algunas diferencias y, sobre todo, analicemos los tipos de innovación que existen y cómo las empresas digitales están buscando perfiles con habilidades más cercanas a la disrupción que a la innovación.

Las empresas más digitales ya no buscan en la mayoría de los casos escenarios de innovación, sino de disrupción. Están buscando el crecimiento exponencial. Grandes compañías tecnológicas, como Google, Microsoft, Amazon, SAP, etc. ya están focalizadas en este concepto donde buscan desarrollar partnerships con sus clientes que permitan buscar modelos de negocios disruptores, más que modelos que mejoren poco lo ya establecido. Hablamos de modelos de crecimiento exponencial derivados de la disrupción en comparación con modelos de crecimiento incremental que en la mayoría de las ocasiones derivan de procesos innovadores.

Las empresas necesitan en muchas ocasiones reinventarse a sí mismas, porque su modelo de negocio está caduco o agotado. Otras empresas, sin embargo, ofrecen mejores productos o servicios, pero no es suficiente y es necesario darle una vuelta a todo, eso sí aprovechando la base actual de clientes que ya se tiene.

Innovar es ya sinónimo de mejorar las cosas actuales, pero en algunas ocasiones no es suficiente, es imprescindible redefinir completamente el modelo de relación con tus clientes y por consiguiente el modelo de negocio. Y para ello, las tecnologías disruptivas actuales como Big Data, Blockchain o la Inteligencia Artificial, permiten redefinir estos modelos de negocio de una manera que antes la tecnología no lo permitía.

Pero quizás lo primero que debemos tener en cuenta es que no todos los cambios tecnológicos son "disruptivos". Es importante diferenciar entre diferentes tipos de innovación y qué necesitan realmente las empresas. Podemos identificar tres tipos de innovación, innovación radical, innovación disruptiva e innovación incremental.

La innovación disruptiva describe un proceso en el cual los nuevos participantes desafían a las empresas ya establecidas a menudo contando con menos recursos. La innovación disruptiva puede ocurrir de dos maneras. Los nuevos entrantes pueden fijarse en segmentos de mercado de menor valor con un producto considerados inferiores por los clientes más exigentes y luego evolucionar en el segmento de mercado a medida que su producto mejora. O bien, pueden crear mercados nuevos donde no existía antes mercado y convertir a los no consumidores en consumidores. Es importante destacar que en el panorama actual de disrupción no se trata solo de la tecnología, sino más bien la combinación de tecnologías e innovación en los modelos de negocio.

Un buen ejemplo de innovación disruptiva es Netflix. El negocio inicial de alquiler de películas por correo no atraía a un gran grupo de Blockbuster clientes. Era solo atractivo a un número reducido de geeks de películas. Solo con el auge de la tecnología, incluyendo finalmente la capacidad de transmitir a través de Internet, Netflix fue capaz de hacer crecer su negocio y, finalmente, ofrecer películas y Televisión bajo demanda a una gran audiencia, de manera conveniente y económica

Las innovaciones radicales, por otro lado, surgen de la creación de nuevos conocimientos y la comercialización de ideas o productos completamente novedosos. La innovación radical por lo tanto se centra en los tipos de comportamiento organizacional y estructuras que explican y predicen la comercialización de ideas innovadoras y exitosas.

Un ejemplo de innovación radical es el caso de la empresa John Deere, con más de 180 años de existencia, ha revolucionado la industria de la agricultura mediante la creación de la mayor que abarca el ecosistema de los productos agrícolas. Ya en 2012, la empresa vio el potencial del Big Data en la industria de la agricultura. Clientes que compraban equipos John Deere pudieron conectarlos mediante el Internet de las Cosas y luego analizarlos en la plataforma abierta myJohnDeere.com. Una innovación como esta requiere, entre otras cosas, aptitud tecnológica. Por supuesto, la innovación radical puede conducir al cambio de los modelos de negocio, como en el caso de la transición de John Deere a un modelo de negocio centrado en la plataforma. Pero a diferencia de la innovación disruptiva, la tecnología es lo primero. La innovación radical se relaciona con temas tales como la cultura organizacional y las capacidades, el capital social y humano y la gestión de proyectos. Las innovaciones radicales transforman completamente la forma en que las empresas interactúan con el mercado y requieren técnicas completamente nuevas habilidades y competencias organizacionales que persigan este objetivo.

Y por último tenemos la innovación incremental, la cual entendemos cuando se crea un valor sobre un producto que ya existe, añadiéndole nuevas mejoras. Este tipo de innovación parte de una base conceptual ya existente, e introduce ciertos cambios, por norma general se trata de pequeñas modificaciones, que mejoran el producto en algún aspecto: puede ser una mejora de su imagen o apariencia, un incremento de sus funcionalidades o prestaciones que ofrece,  o la modificación de algún aspecto a fin de mejorar su eficiencia. 

Los pequeños cambios que se introducen en el producto tienen como fin satisfacer a los consumidores y superar sus expectativas al incrementar las funciones, o mejorar en algún aspecto el producto o servicio ofertado. Ejemplos de esta innovación incremental es por ejemplo el lanzamiento de las cuchillas de afeitar de 5 hojas en comparación con las anteriores de 3.

Tenemos que poder diferenciar los diferentes tipos de innovación que existen y cual aplicar en un momento dado. Por ejemplo, si somos empresas dominantes, entender la innovación radical nos permitirá competir con los nuevos competidores. Ejemplos como la Daimler que está usando su estrategia Car2Go para asegurar posiciones de mercado contra Uber y Lyft. Y su alianza con BMW para unir fuerzas y construir conjuntamente una plataforma de movilidad y ecosistema.

Recordemos que, en la innovación disruptiva o incremental, la clave para la transformación reside en las necesidades de los clientes, mientras que, para la innovación radical, puede estar dentro de las capacidades de la propia empresa.  

Artículo escrito por Ernesto Rincón, Innovation Manager en SAP para la región de Sur de Europa. Cuenta con amplia experiencia en desarrollo de negocio en proyectos de transformación digital en empresas internacionales como Telefónica, Microsoft y SAP.