V.U.C.A: El monstruo de 4 cabezas que sigo combatiendo

2018-01-29

Volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. Inma Trapero nos cuenta, desde su experiencia, sus herramientas para combatir estas 4 palabras que operan en cualquier ámbito.

Cuando lancé Humanar-t decidí que uno de mis objetivos más importantes sería compartir mi conocimiento sobre los temas en los que trabajo, pero, sobre todo inspirar e influir a aquellas personas que como yo necesiten seguir aprendiendo y vibrando con su trabajo, a pesar de que tengamos que actuar en entornos muy cambiantes e inciertos.

 

Seguro que algunos habréis escuchado ese acrónimo inglés que según creo procede del argot militar y que define 4 desasosegantes características de la sociedad actual: V.U.C.A.

 

Volatility + Uncertanty + Complexity + Ambiguity

 

(Volatilidad, incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad). Estas 4 características operan en todas las estructuras sociales: la familia, la empresa, las relaciones, la política, la industria, etc. No hay ámbito en el que actuemos que no las comparta.

 

Hace unos años descubrí que mi mente, mi capacidad para gestionar la información, mi memoria, mi capacidad cognitiva en general, se estaba desmoronando. Sentía que tenía una mente veinte años más vieja de mi edad en ese momento y que esa pérdida había ocurrido de golpe, sin avisar, como si me hubiese alcanzado un tipo de alzhéimer repentino. Afortunadamente no se trataba de esto, y además era un mal compartido con muchas personas que “sufríamos en silencio” y que lo resume el concepto: INFOXICACIÓN´.

 

Nuestro mundo estaba cambiando a pasos agigantados, pasábamos de una sociedad ilustrada que aprendía digamos de forma analógica, a una sociedad digital que hacía crecer la información exponencialmente, cambiándola y renovándola a la misma velocidad. Empezamos a disponer de tanta información que empezamos a no poder gestionarla. No habíamos aprendido algo, cuando ya había cambiado y teníamos que aprender otra cosa.

 

Yo, como muchos, estaba siendo atacada por el monstruo “mucho-más-ya-¿?”. Pero no quería ser devorada, por lo que busqué soluciones antes de rendirme.

 

Encontré un conjunto de herramientas que me han hecho reducir la ansiedad que este día a día VUCA me genera, herramientas que quiero compartir y desarrollar para que otras personas confundidas como yo ante la complejidad del mundo, la pérdida de certezas o control, se adapten en la medida de lo posible y naveguen esa “Liquidez” contemporánea.

 

Llevo ya 4 años, compartiendo mi conocimiento en torno a estas nuevas herramientas que yo llamo “anti-infoxicación” con todas aquellas empresas, instituciones o comunidades, que cuenta conmigo en ese viaje de nómadas del conocimiento.

 

Facilito talleres de Pensamiento Visual, Gestiones de reuniones visuales, Pensamiento de Diseño, etc., y me he dado cuenta de que, por lo general, en los grupos se pueden distinguir 3 tipos de asistentes y que la tipología no depende de la edad o el nivel cultura que tengan, aunque en estos temas las generaciones más jóvenes lo tienen más fácil.

 

Esta personal tipología sería:

 

1. Los que parecen haber vivido una epifanía tras el taller.

“¿Cómo no me había dado cuenta antes?”

 

2. Los que parecen decir: si lo veo, pero no sé si puedo.

“Sí, dices que es mejor expresar un problema complejo con un dibujo, pero es que hay que saber dibujar”

 

3. A los que creen que eso no es para ellos sino para personas creativas que sepan dibujar y que no sean muy serias, por lo tanto no se prestan a adentrase en el mundo del pensamiento.

“Me lo he pasado bien, pero no veo que me vaya a ser útil”.

 

Los más numerosos están en el segundo grupo, claro, si no ya habría dejado de desarrollar estos talleres. Nuestra cultura nos prepara para tener ese tipo de mente más racional, pragmática y lógica.

 

El tipo que más me gusta, obvio, es el primero, porque veo el brillo del eureka en sus ojos y sé que la magia se ha producido, aunque calculo será sólo el 10% del grupo total frente al 65% en el que andará el segundo grupo. Y siempre me duele ese 25% final, que parece llevarse sólo garabatos.

 

Este tercer grupo es al que más me cuesta enseñar, porque he de luchar contras sus creencias limitantes, que de base les impiden ver que esto se trata de otra gramática diferente a la que han estudiado, que se aprende mucho más rápidamente, no anula la que ya saben, sino que la enriquece y que les permite hacer una comunicación tan magnífica como aquella, pensar de manera más aguda y mantener la concentración en general.

 

Para mejorar los síntomas de este síndrome moderno VUCA, necesitamos muchas más personas del tipo 1 y 2 desarrollando habilidades como:

  • Concentración y foco.
  • Capacidad para entender muchos lenguajes diferentes (ojo, no lenguas, aunque también eso).
  • Capacidad para reducir la complejidad de tanta información como nos dan o podemos obtener en un
  • Rapidez en nuestra comunicación (siempre digo que un dibujo vale más que 140 caracteres).

 

Por eso, quiero seguir compartiendo lo que sé allá donde vaya, ESCRIBUJAR para descomponer farragosos problemas y convertirlos en simples, personales y significativos dibujos, que nos ayuden a reflexionar o a comunicar, que nos permitan hacer el cambio de una mente analógica, a una mente digital.

 

¿Y tú, en qué grupo estarías?